A veces en la cocina, menos es más.
No hace falta complicarse con ingredientes exóticos ni horas de cocción para conseguir un plato que te haga cerrar los ojos en cada bocado.
Los calamares en salsa de ajo, limón y perejil son el ejemplo perfecto de cómo tres ingredientes básicos de nuestra despensa pueden elevar un producto del mar a otra categoría. Es una receta ligera, vibrante y con ese toque cítrico.
Ingredientes
700g de calamares limpios (cortados en anillas o trozos).
6 dientes de ajo laminados.
1 limón grande (necesitaremos el zumo y la ralladura).
Un manojo de perejil fresco picado finamente.
50ml de vino blanco.
Aceite de oliva virgen extra, sal y una pizca de harina.
Preparación paso a paso
Aromatizar el aceite: En una sartén con un buen chorro de aceite, dora los ajos a fuego medio. Es vital que queden dorados pero no quemados para evitar sabores amargos.
El salteado: Sube el fuego y añade los calamares (asegúrate de que estén bien secos). Reelógalos hasta que cambien de color.
Ligar la salsa: Espolvorea una pizca de harina sobre los calamares y remueve bien. Esto es lo que convertirá el líquido en una salsa cremosa.
Reducción: Vierte el vino blanco y el zumo de limón. Deja que hierva unos minutos para que el alcohol se evapore y los sabores se integren.
El toque final: Apaga el fuego y añade el perejil fresco y la ralladura de limón. Remueve para que el calor residual infusione el plato.