No hay nada como sentir el contraste indescriptible entre una cobertura ultra crujiente que da paso a un interior cremoso.
Sin embargo, todos hemos pasado por esa situación donde una croqueta se rompe o se queda aceitosa. En Sanamar, el respeto por el producto empieza en nuestra cocina y termina en la tuya; por eso, queremos que domines el arte de la fritura para que nuestras croquetas brillen en tu mesa como se merecen.
Los 3 pilares de la fritura maestra
1. La temperatura: (180°C)
El error más común es no controlar el calor. Si el aceite está frío, la croqueta lo absorbe y pierde su textura; si está demasiado caliente, se quemará por fuera quedando fría por dentro.
El punto exacto son los 180°C. Usa un termómetro de cocina o, si no tienes, echa una miguita de pan: si sube burbujeando rápidamente, es el momento.
2. El espacio y el ritmo
La paciencia es un ingrediente clave. Nunca satures la sartén o la freidora; freír demasiadas unidades a la vez bajará la temperatura del aceite de golpe. Hazlo en tandas pequeñas (3 o 4 unidades) y deja que se doren sin moverlas demasiado con la espumadera.