Si tienes unas gambas y diez minutos, tienes un plato increíble listo. Ya sea en tu casa o para servir en la barra, estas ideas son rápidas, usan pocos ingredientes y siempre salen buenas.
Para disfrutar del sabor del mar, estas tres ideas son infalibles y se preparan en un momento:
Al ajillo: Es el plato que nunca sobra. Solo necesitas calentar aceite con ajo y guindilla, añadir las gambas y, en cuanto cambien de color, apagar el fuego para que el calor residual las deje en su punto.
Brochetas: Si tienes una plancha o sartén a mano, esta es tu opción. Alterna las gambas con un trozo de verdura o fruta ácida; se hacen en dos minutos y son perfectas.
Arroz meloso con gambas: Para algo más contundente, un arroz que aproveche todo el jugo de las cabezas de las gambas da un resultado potente y sabroso que siempre gusta por su sencillez.
A veces, menos es más, y este es el caso: una buena gamba marca la diferencia. Si quieres llevar este producto a tu cocina o a tu local, contacta con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte a elegir para que tus platos hablen por sí mismos.